COMPORTAMIENTO DE LA LUZ
DEMOSTRACIÓN (c+v) (c-v)

Han Erim
15 de octubre de 2009
La Ley de Alice muestra que la tesis según la cual la luz se propaga en
el vacío con velocidad c es errónea y, en su lugar, demuestra que se
mueve con velocidad c con respecto al cuerpo que constituye su objetivo
de llegada. Como he explicado en detalle cómo se produce esta situación
en todas las versiones de la Ley de Alice, no lo repetiré aquí y sólo
presentaré las animaciones y la demostración necesarias para el libro
de la Ley de Alice versión 6.
Animación 1
– Es la animación de la demostración realizada en el libro Ley de Alice
Versión 6. Las luces se encienden y alcanzan las paredes de ambas
partes. La velocidad de las luces que se dirigen hacia las paredes de
las partes, con respecto al sistema de referencia de la Tierra, es
necesariamente (c+v) (c−v). La situación que muestro aquí es la forma
más simple de la demostración perteneciente a la Ley de Alice.
Animación 2
– En la animación anterior había una única fuente de luz y ésta se
encontraba dentro de los sistemas de referencia (las partes de la
caja). Cuando colocamos las fuentes de luz en el exterior, la situación
no cambia y la luz se comporta de acuerdo con la matemática (c+v)
(c−v). Es decir, la luz (es decir, los fotones, es decir, las ondas
electromagnéticas) se moverá con velocidad c con respecto al cuerpo que
se encuentra en el punto de llegada. Para un observador que observa el
fenómeno desde el sistema de referencia de la Tierra, la velocidad de
las luces que se dirigen a los vehículos es (c+v) (c−v).
Si, como se muestra en la animación, el encendido de las luces se
realiza cuando los puntos medios de los vehículos se encuentran sobre
el eje de simetría, los observadores situados en los puntos medios de
los vehículos verán que ambas luces se encienden simultáneamente.
La demostración más amplia que explica por qué la luz se comporta de
esta manera se da a continuación. Esta demostración también muestra, de
una forma muy interesante, que el “teorema de la suma de velocidades”
es válido también para las ondas electromagnéticas.
Animación 3
– Publiqué por primera vez este gráfico en mi trabajo FIRST PAPER. El
gráfico es un gráfico Camino–Tiempo–Velocidad del fenómeno que
observamos en la Animación 2. El gráfico comienza en el instante en que
se encienden las luces. En ese momento los puntos medios de ambos
vehículos se encuentran sobre el eje de simetría.
El fenómeno cuyo solución buscamos es el siguiente: hay dos vehículos
que se mueven en direcciones opuestas con la misma velocidad. ¿En qué
momento debemos encender las luces en los puntos A y B para que los
observadores en los vehículos vean que las luces que llegan a ellos se
encendieron simultáneamente? Utilizamos el principio de simetría para
describir la situación de los vehículos y de las luces. En el sistema
de referencia de la Tierra, los sucesos que ocurren en ambos vehículos
serán simultáneos e iguales.
Para resolver el problema deben cumplirse tres condiciones. Estas condiciones son:
- Las luces deben alcanzar la parte delantera y trasera de ambos vehículos de forma simultánea.
- Las luces deben alcanzar a ambos observadores dentro de los vehículos simultáneamente.
- Las luces deben abandonar ambos vehículos al mismo tiempo.
En la demostración también deben satisfacerse las siguientes condiciones adicionales:
- La demostración debe ser independiente de la velocidad de los vehículos.
- La demostración debe ser independiente de la longitud de los vehículos.
- Los observadores en los vehículos deben medir la velocidad de la luz que les llega como c, es decir, como una constante.
Estas condiciones adicionales se satisfacen automáticamente en la
demostración, porque en el instante en que se encienden las luces, las
distancias entre las lámparas y los observadores son iguales. (Véase Follow the Rabbit)
Cuando pensamos en el comportamiento de la luz usando la matemática
(c+v) (c−v), se satisfacen todas las condiciones anteriores. Si
deslizas la barra hacia abajo, podrás ver en qué posición (eje X) se
encuentran las luces y los vehículos para cada instante de tiempo (eje
Y).
Lo que convierte este gráfico en una demostración de la existencia en
la naturaleza de la matemática (c+v) (c−v) es que muestra con exactitud
en qué momento deben encenderse las luces. Si queremos que los
observadores situados en los puntos medios de los vehículos vean que
ambas luces se encendieron en el mismo instante, entonces las luces
deben encenderse en el momento en que los puntos medios de los dos
vehículos alcanzan el eje de simetría, es decir, tal como se muestra
aquí. Para el instante de encendido de las luces sólo existe una única
opción. Esta situación convierte la demostración de existencia de (c+v)
(c−v) en algo muy sencillo y natural.
La teoría de la relatividad especial que actualmente utilizan los
físicos, representada por la matemática de Albert Einstein, se queda
sin recursos frente a la demostración realizada aquí. Utilizando la
matemática de Albert Einstein no se puede obtener una solución que
invalide esta demostración. Porque para la elección del instante de
encendido de las luces sólo existe una posición, y esta posición
forzada, ya desde el principio, deja sin validez la matemática
propuesta por Albert Einstein para la teoría especial de la
relatividad. No queda nada más que rendirse.
Las secciones “Relativity of Simultaneity” y “Relative Velocity of
Light” de la Ley de Alice Versión 5 examinan y explican esta
demostración con gran detalle. También puedes leer mi trabajo posterior
“Follow the Rabbit” sobre este tema. Todos mis trabajos pueden leerse
en línea en mi sitio web.
En la Ley de Alice, la teoría especial de la relatividad ha sido
reescrita completamente desde cero. En realidad, debo decir que ya casi
no me apetece llamarla teoría, porque no ha venido sólo como una
teoría, sino acompañada de una demostración física.
Las consecuencias de la matemática (c+v) (c−v), que da forma a la
relatividad especial, las encontrarás en mis otros trabajos. Todo lo
que explico dentro de la Ley de Alice es nuevo y nunca antes se ha
escrito en ningún otro lugar. Por ello, no tengo ninguna duda de que
seguirás mis textos con gran interés.
Con mis saludos,
Han Erim