EL CONCEPTO DE CAMPO – UNA REALIDAD MATEMÁTICA
Han Erim
22 de septiembre de 2008
Se sabe que cada objeto afecta la porción de espacio que lo rodea en
proporción a su masa, y que este efecto disminuye con la distancia.
Esta realidad física se expresa de la siguiente manera:
| Cantidad
de efecto = |
| Cantidad
de masa (m) |
| Distancia (d |
|
Esta relación muestra que la masa llena numéricamente el espacio a
su alrededor. Las posiciones y los valores de estos números están
definidos con precisión. Si colocamos una pelota (una masa) en el
espacio vacío, llenará el espacio con estos números. A medida que la
pelota se mueve, transporta consigo su grupo numérico.
Figura 1 – Los números rojos representan el efecto de la
pelota. Cuando la pelota se mueve, estos números se mueven junto con
ella.
Ahora coloquemos una segunda pelota y asignémosle números verdes.
Cuando esta segunda pelota se mueve, también transporta sus propios
números.
Figura 2 – En la región donde los efectos de ambas pelotas se
superponen, aparecen números azules. Estos números azules son el
resultado de la combinación de los efectos de ambas pelotas. Sin
embargo, es importante recordar que los números que realmente existen
son los rojos y los verdes; los azules son solo un resultado,
secundarios e imaginarios.
Esto nos enseña lo siguiente:
- Cada objeto posee su propio campo.
- El espacio está compuesto por campos entrelazados.
- La existencia de los campos es una realidad matemática.
Figura 3 – Esta matemática proviene directamente de las leyes
de la naturaleza. La misma base matemática se utiliza en simulaciones
de campos magnéticos, gravitatorios y eléctricos.

En las simulaciones computacionales normalmente solo se muestran los
números azules, que son el resultado. Sin embargo, los números rojos y
verdes son mucho más importantes, ya que representan directamente el
efecto de las masas.
De aquí se llega a una conclusión importante: El espacio no es un
vacío, sino una estructura definida. Esta estructura está formada por
campos generados por las masas. Por lo tanto:
Regla: El movimiento de los cuerpos ocurre sobre los campos.
Figura 4 – El espacio está lleno de campos. El movimiento de
un cuerpo ocurre sobre estos campos. El concepto de “vacío” es
incorrecto; no existe el vacío, existen los campos.
Ahora analicemos cómo se propagan las ondas electromagnéticas (la
luz) en estos campos.
Cuando una onda electromagnética es emitida desde un punto, se
desplaza utilizando los campos creados por las masas circundantes. Es
decir, la onda viaja a través de los números rojos o verdes (los
campos).
Figura 5 – Las ondas electromagnéticas no se propagan a
través de los números azules; se desplazan directamente siguiendo la
matemática de los campos (rojo–verde). Cuando un campo cambia, también
cambia el medio por el cual se propaga la onda.
Regla: Las ondas electromagnéticas se propagan a c (velocidad de
la luz) dentro de un campo.
Un punto importante: si una masa se mueve, transporta su campo junto
con ella. Sin embargo, este movimiento no está limitado por la
velocidad de la luz. El transporte de los campos es libre.
Regla: La velocidad de una onda electromagnética es independiente
de la velocidad de su fuente.
Figura 6 – Las ondas electromagnéticas se propagan a través
de los campos rojos y verdes desde su fuente. Cada objeto solo puede
detectar las ondas electromagnéticas que llegan a través de su propio
campo.
Regla: Cada objeto detecta las ondas electromagnéticas que llegan
a través de su propio campo.
La existencia de los campos es indiscutible porque es una realidad
matemática. La naturaleza utiliza la matemática de los campos descrita
aquí. Por eso esta estructura ya se encuentra en la base de la física
clásica.
Sin embargo, la naturaleza separa cada campo de los demás, y las
reglas funcionan de manera independiente dentro de cada campo. Las
ondas electromagnéticas se propagan en estos campos a la velocidad c.
El concepto de campo explicado aquí constituye la base de la Ley de
Alice. La Ley de Alice trabaja en completa armonía con el “postulado de
la velocidad universal de la luz” de Einstein. Pero sin este concepto
de campo, no habría sido posible explicar cómo surge la matemática
(C+V)(C–V).
Conclusión: La matemática de los campos y la matemática
(C+V)(C–V) forman la base de la Relatividad Especial.
Ejemplo final: En el experimento con dos automóviles, cada automóvil
tiene su propio campo. La luz llega al punto medio de ambos automóviles
al mismo tiempo. Este resultado, que parece imposible, se entiende
fácilmente mediante el concepto de campo.
Han Erim
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